DIVORCIADA




El momento de la decisión tuvo el tamaño de varios años. Esas cosas dolorosas pero necesarias, como quemarse una verruga, como parir. Un salto al vacío, quedarse sin libreto.

 Hay que tener valor. No hay GPS para divorciados. Hay que improvisar... Entonces improvisé, salté y me sentí dueña de mi vida más que nunca, tomé conciencia de mi libertad y ejercí. Al final no necesité vivir la vida loca, pero es magnífico sentir que si quiero, puedo.


Yo me escribo la historia. Ahora sé que una pareja, no puede sacarte ese derecho. Crecí.
Solo falta que antes de ingresar al geriátrico me sienta lista para intentar otra vez. 

¿O me pasará cuando este adentro?

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